Asistí a la firma del contrato.
Aceptaste todas las condiciones. No hiciste preguntas.
Encendiste un cigarrillo y mis ideas vagaron en torno a ti, tan diferente a lo que yo estaba acostumbrada.
Miraste más allá del humo buscando mis ojos, y desee conquistarte.
Días antes el doctor Sverennson me puso al corriente.
Comprador solvente, discreto y serio.
Sicario de un rey, asesino por ley.
De estilo de vida peligroso, sin identidad fija ni residencia concreta.
Pero la mejor opción para mi integridad funcional y operativa.
Que me descubriste en un catálogo de baratijas, del brazo del gerente de Mhéntal Corporation…
Lo único que quise saber fue tu nombre.

12 comentarios:
es lo propio...al menos saber su nombre y saber quien es
sentada al borde del abismo tu sensible maquina cobra vida a riesgo de perderla, besos
El deseo no siempre culmina en la posesión... sino en la certeza de que se va a poseer...
Hay nombres que no hacen falta nunca conocer...
Saludos y un abrazo.
Pero tú ya lo sabías. porque estaba programado entre el temor y tu deseo…
Besos, dama de Shang… Yue.
...Sicario de rey, asesino por ley..., tiene morbo suficiente, yo pasaría del nombre.
Besitos.
Ainss el deseo que se apodera de nosotros y nos nubla la visión.. Que hermoso es dejarse llevar por él.
Besos y susurros cálidos
El nombre podrá o no ser el verdadero, pero siempre le llamarás "Mi dueño"...
Un buen ejemplo de que muchas veces no necesitamos buscar, de hecho, es mejor no buscar, sobretodo si alguien puede encontrarnos en un catálogo de baratijas ;)
2 besos, 1 por "La balada de Okaydo" me gusto, y otro, pues el de ley, SN07SY.
Después de todo eres muy educada.
Besos
Segura estoy de con solo su nombre lograste dejarle recordándote de ti eternamente...besos hermosa mujer.
No está nada mal querer saber su nombre...
Un beso.
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